Catherine Fulop

Catherine Fulop
Catherine Fulop nació en Caracas, Venezuela, un día 11 de marzo, quinta hija de una familia numerosa, tiene seis hermanas y un hermano. Se define como una lectora fervorosa de Mafalda, cuenta que fue alumna rebelde de un colegio de monjas hasta los 17 años y universitaria hasta los 20.


A pesar del gran momento que vive actualmente con su labor en el teatro, Catherine reconoce que aún hay cosas que le faltan vivir como actriz. Quisiera meterme en personajes más oscuros… Me encantaría buscar esa faceta mía. Hasta ahora no tuve la oportunidad porque mi carrera se dio desde el lugar del teleteatro y ahí no puedes crear mucho. Me interesaría hacer algo más comprometido, por ejemplo en un unitario o un policial, donde pueda interpretar a una asesina….”
“Tengo a mi nutricionista, mi personal trainer, mi dermatóloga y mi cirujano, que están pendientes de los nuevos tratamientos”, confiesa.
Aunque afirma que se cuida para estar saludable, en cada comentario denota su obsesión por el físico.
“Me gustaría envejecer bien. No quisiera terminar toda operada, con la cara cambiada y sin expresión. Es lamentable que nos deterioremos, porque creo que es muy rico lo que uno adquiere a través de los años”, manifiesta, y dice que a los 70 años se imagina “agil” y pendiente de su cuerpo. “No me voy a dejar estar, siempre voy a ser una mujer sexy”, se entusiasmó.
Según sus palabras, su sensualidad es una mezcla de latinidad e idiosincrasia caribeña porque “tenemos esa cosa de entradores. Nos ganamos a la gente por la simpatía, somos alegres, dicharacheros, habladores”.
En su vida íntima fue una obsesiva con la casa pero cuanta que ahora logró relajarse y disfruta más. Sin embargo, reconoce que debe distribuir mejor los tiempos de ocio. “Cuando no estoy trabajando en casa me ven menos porque hago de todo: estudio canto, baile, actuación, inglés y después tengo que montar las escenas con la gente de la escuela. Parezco una loca”, describió para la revista Luz.
Finalmente, esta escultural rubia confesó que se negó a realizar un desnudo para Playboy por pudor. “No soportaría el pensar que me van a ver mis hijas, mi marido y mi suegro”, expresó.

Escribe un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *